Festival de Viña 1978

Hitos del Festival de Viña de 1978

El Festival de la Canción de Viña del Mar de 1978 fue la primera versión en transmitirse en televisión a color, por lo mismo, desde ese año el certamen musical tuvo una mayor difusión a nivel internacional.

Por ejemplo, un canal europeo transmitió dicho evento para España y otros países del continente. Sin embargo, fue poco lo que los medios lograron difundir a color, ya que la mayoría del tiempo se sintonizaba en blanco y negro en gran parte de las casas de la población.

Uno de los pocos hechos que se logró ver completamente en colores fue el beso de saludo entre los animadores del certamen de ese año Antonio Vodanovic y María Graciela Gómez.

Actualmente, cuando se hace un programa dedicado a la historia del Festival de Viña del Mar, se muestran las imágenes del evento de ese año totalmente a color, ya que con el paso del tiempo se han arreglado las tecnologías de los medios de comunicación y junto con ello, lograron rescatar el moderno aspecto de la televisión que surgía en esa época.

Por otra parte, durante el certamen de aquel año, ocurrió un hito en el ámbito humorístico, ya que por primera vez un artista cómico realizaba chistes de carácter políticos, justo en un momento en el que reinaba el régimen militar en su máxima expresión.

El pionero de este humor fue “Manolo” González, quien se plantó en el escenario de la Quinta Vergara y realizó una parodia de un discurso hecho nada menos que del ex presidente Augusto Pinochet, quien se encontraba en el recinto junto a la mirada atónita del público mientras él decía con una voz especial la frase “He llegado hasta Tal Tal”. Sin embargo, durante la rutina del humorista la señal de televisión se fue rápidamente a comerciales.

Tal como apareció en la sección de cultura y espectáculos de la página web del mercurio, emol.com en 2011 :

¡He llegado hasta Tal Tal!

Ésa fue la frase con que Manolo González marcó un hito en 1978, como el primer humorista que imitó públicamente a Pinochet, con el mismo general en la platea. El atrevimiento desató el delirio del público, pero no de los encargados de la transmisión. “Cómo sería si usted, mi general, estuviera aquí en la Quinta y yo…” fue lo último que alcanzó a decir al aire, ya que en ese momento aparecieron los comerciales y el show, para los telespectadores, se acabó.”

“Hoy”. Edición del 8 al 14 de Febrero de 1978

“Demasiado ruido”

La revista resume el evento del 78’, como un espectáculo lleno de “rumores, fracasos de artistas y números ‘fuera de programa’” Edmundo “Bigote” Arrocet sufrió abucheos por parte del público del Festival, acusando “repetición de repertorio”. Siendo calificado como el artista de “máxima atracción”, decepcionó a los asistentes, como a otros artistas del certamen.

Este año, gracias a la economía de importaciones, se profundizó la participación de artistas internacionales. El jurado tuvo a dos actrices, Gina Lollobrigida y Pascale Petit; Ray Coniff, director de orquesta norteamericano; Chabuca Granda, compositora peruana; Arturo Millán, presidente del sindicato de actores chiles; Ricardo Ceratto, cantante argentino; los músicos de “Chicago”, Laudir de Oliveira y Lee Lighname; Nava Baruchin, cantante israelita; María Creuza, artista brasileña y el musicólogo chileno Luis Sigall.

La participación de The Hues Corporation, conjunto norteamericano compuesto por Ann Kelly, St. Clair Lee y Karl Russel y de “El tiempo de las bastillas”, de Fernando Ubiergo, destacaron entre los predilectos del público.

Los humoristas Manolo González, Ronco Retes y el cantante Pablo Abraira fueron los artistas “relleno”. Ceratto, como es habitual cada año en el certamen, sufrió en su presentación al ser el artista siguiente al éxito de The Hues Corporation.

La revista argumentó los criterios en el público disconforme con “actuaciones desafortunadas, fallas técnicas, favoritismo en la ubicación de las salidas a escenas”.

En el ámbito televisivo, todavía no surgían actores internacionales interesados en la transmisión vía satélite. Eduardo Ravani, director de las transmisiones en la televisión nacional, insto en presentar en el Festival un video de cuatro minutos de lo más atractivo -turísticamente hablando- de Viña del Mar. Sin embargo, el público noto la lejanía a la realidad. “Mucha gente linda”, era la tónica.

“Hoy” explicaba lo último como un reflejo del ambiente festivalero. Mientras en se realiza el carnaval de Río, millones de brasileños salen a las calles a celebrar, mientras que en Viña obliga a los asistentes a irse a sus casas, vaciando las avenidas importantes de la Ciudad Jardín.

La revista también destacó la farándula, calificándola la edición del 78, como un aspecto más importante que la competencia musical en sí misma. Las múltiples historias que se desarrollaban tras bambalinas resultaban en “demasiado ruido tras el escenario, pero pobre efectos frente al público”.

Emociones en la Quinta Vergara

En este espacio realizado por Odette Magnet, enfatiza las distintas presentaciones del Festival. Ray Coniff, director de la orquesta, calificaba de tres a cuatro por su calidad, de las 18 canciones de la competencia. Chabuca Granda, cantante peruana, tenía criterios distintos, destacando la melodía y la lírica. Nava Baruchin,

quien había ganado en el 77’, valoró su año por encima del 78’. Sin embargo, reconoce que el público de Viña “no se le puede engañar. Reconoce la calidad fácilmente”.

The Hues Corporation, era uno de los platos fuertes de ese año. Feelings y Rock the boat, lograron mover a todo el público. Lo más intrépidos pudieron subirse al escenario y acompañar a la banda, como la actriz Márgara Ureta. Sinclair Lee catalogaba su presentación como “todo controlado”.

También, el público joven disfrutó del romanticismo de Pablo Abraira con Pólvora mojada y Gavilán. Incluso, un fanático tuvo la oportunidad de acompañarlo al frente y complementar sus canciones.

Economía en 1978

En 1978, la economía chilena se caracterizaba por la reducción de la tasa de inflación al
30%, lo cual significaba una disminución casi la mitad de la existente en el año anterior. Las exportaciones tradicionales crecían, al mismo tiempo que el desempleo rondaba al 14%. Existe un déficit en la Balanza Comercial de 346 millones de dólares.

No obstante, la población disfruta de los precios bajos de las importaciones como televisores, radios, relojes y calculadoras, entre otros productos.

Oleaje que busca compensar la baja en inversiones por parte del Gobierno en áreas de vital importancia como salud y educación.

El Producto Interno Bruto aumentó un 7.3% debido al crecimiento del sector manufacturero y de construcción. El índice de precios del consumidor también aumentó, llegando a un 30.3% en diciembre de 1978, lo cual fue resultado de las políticas gubernamentales que buscaban reducir rápidamente la inflación.

A fines de este año, la agricultura estaba estancada, mientras que la minería disminuía sus niveles de producción, ya que la capacidad productiva durante los años anteriores no fue compensada por nuevas inversiones en el sector. Las exportaciones crecieron sólo un 13%.

Por último, el sector financiero se ve involucrado en un desequilibrio dado por el endeudamiento con el exterior provocado por la modificación en la Ley de Cambio Internacional realizada el año anterior como supuesto cambio de mejoramiento de la economía nacional, modificación que no consideró las crisis inflacionarias que vivirían los países sostenedores de los créditos extranjeros, principalmente Estados Unidos.

Contexto político de 1978

El año 1978 comenzó con el referéndum ciudadano llamado Consulta Nacional que evaluaba la recepción de los chilenos frente a la llegada del régimen militar de Augusto Pinochet al poder. La opción SÍ ganó por un amplio 75% frente a un 20.41% del NO, sin embargo, la legitimidad de los resultados fueron cuestionados, pues no existían registros electorales ni requerimientos mínimos de transparencia.

El llamado a plebiscito se originó en la fuerte presión internacional existente sobre el gobierno de la época tras la condena de la Asamblea General de las Naciones Unidas por no respetar los derechos humanos.

La votación en sí se realizó tras la aceleración de la jubilación del controlador Héctor Humeres, quien se negaba rotundamente a realizar la consulta por la ausencia de las condiciones adecuadas para que se asegurara su legitimidad.

No obstante, Pinochet apuró los trámites de su retiro con el despacho inusual en menos de un mes de los papeles necesarios. Por consiguiente. Humeres dejó el cargo dándole paso a Sergio Fernández, un hombre de confianza de Pinochet.

Las cartolas de sufragio junto con las dos opciones poseía un párrafo aclaratorio de las razones por las cuales se estaba citando a las personas a realizar el trámite: “Frente a la agresión internacional desatada en contra de nuestra patria, respaldo al presidente Pinochet en su defensa de la dignidad de Chile y reafirmo la legitimidad del gobierno de la República para encabezar soberanamente el proceso de institucionalidad del país”.

Ambas alternativas se complementaban con una bandera, en el caso del SÍ ésta era chilena y para el NO correspondía a una banderola negra.

Cerca de diez meses tras la Consulta Nacional de 1978 y el mantenimiento de Pinochet al poder, vino otro suceso que pondría en riesgo su presidencia: la casi guerra con Argentina.

Conflicto que se originó con el posicionamiento de fuerzas trasandinas en el canal Beagle, lo cual atentaba con el acuerdo tomado tras la publicación del Laudo Arbitral del año anterior en el que se expresaba el derecho de ambas naciones sobre el territorio de acuerdo a lo deliberado por la corona inglesa.

La tentativa bélica fue de tal grado de peligrosidad que contó con la mediación papal para apaciguar los ánimos. No obstante, el clima de tensión no fue solucionado hasta el año 1982 cuando se firmó el Tratado de Paz y Amistad entre Chile y Argentina.

El comienzo de la Teletón

Otro gran hito del año 1978 fue la realización de la primera Teletón los días 8 y 9 de diciembre. Como cabecilla de la campaña solidaria, Mario Kreutzberger, mejor conocido como Don Francisco, emprendió el proyecto que juntaba por primera vez a todos los canales de televisión y emisoras radiales chilenas con el fin de lograr trasmitir durante 27 horas continuas.

La emisión comenzó con un emocionante discurso del rostro televisivo Julio Martínez, elocución que se transformó en uno de los puntos más importantes en la historia de la Teletón.

Las palabras de Martínez buscaban evocar la participación de toda la ciudadanía para alcanzar la meta de 33.790.000 pesos, objetivo que se   superó con amplios 84.361.838 pesos.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s