Festival de Viña 1983

Festival de Viña del Mar 1983

La XXIV versión del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar se realizó entre los días 9 y 14 de febrero. Como es tradición en la animación estuvo Antonio Vodanovic acompañado de Paulina Nin de Cardona.

El hecho que caracterizó a esta edición fue la marginación del humor con respecto a las ediciones anteriores. Dentro de los artistas con los que contó el Festival estuvieron Los Jaivas, Florcita Motuda, Andrea Tessa, Zalo Reyes, José Luis Perales, Víctor Manuel, Ana Belén, Paloma San Basilio y Emmanuel.

La canción ganadora de la competencia internacional fue “Alma, corazón y pan” del uruguayo Gervasio. Tonada inspirada en el cardenal argentino Antonio Samore, precursor del tratado de paz firmado por Chile y el país trasandino en 1980, quien fallece pocos días antes del certamen musical.

Debido a la negativa de contar con humoristas durante el año 1983, el comediante Willy Benítez decide protestar interrumpiendo de improvisto en el escenario de la Quinta Vergara. Hecho que le costó su salida del programa donde trabajaba hasta entonces, el Festival de la Una.

Revista HOY Festival de Viña del Mar 1983: “Gana local”

Durante el año 1982, Chile enfrentó una fuerte crisis económica, la cual dejó al gobierno militar colgando de un hilo en su popularidad. Los problemas financieros perjudicaron todo tipo de negocios en el país, desde pequeñas empresas hasta eventos de relevancia local e internacional como lo era el Festival de la Canción de Viña del Mar.

En este contexto, el certamen musical del año 1983 debió hacer una notoria reducción de su presupuesto, el cual bajó en 200 mil dólares y se suprimieron costos en sueldo y producción.

La situación económica que enfrentó el evento obligó a los organizadores a buscar artistas chilenos y baratos en vez de contratar cantantes extranjeros de categoría, tal como lo habían echo los últimos años

En la revista Hoy de aquel año, la periodista Claudia Donoso escribió un articulo sobre esta versión, en la cual titulaba “Gana local” en referencia a la gran cantidad de artistas locales que participaron, como el grupo Los Jaivas, el humorista Zalo Reyes o el hermano del actual presidente de la República, Miguel Piñera.

Cada uno de ellos es destacado en la sección periodística, donde también se relata el buen ambiente que se vivía en el público al tener la oportunidad de escuchar música “de la casa”.

Zalo Reyes fue uno de los más vitoreados por su actuación, aunque se le prohibió imitar al presidente Augusto Pinochet porque podía dejarlo en ridículo y además, no querían que el mandatario pasara un
momento incómodo como hace algunos años con Manolo González.

El régimen militar seguía con su objetivo de mostrarse a nivel internacional como un buen gobierno, por lo que cualquier detalle no podía dejarse pasar. Por lo mismo, también se encargaron de omitir siete canciones del repertorio que el cantante español Víctor Manuel tenia preparado para su show. Sin embargo, la censura cada año era menor, por lo cual se dejaron pasar letras de canciones que hace uno o dos años se sacaban sin derecho a reclamo.

Volviendo al articulo de Hoy, el recuento de los días festivaleros también rescataban algunas anécdotas, como el momento en que la animadora de ese entonces Paulina Nin coreaba de memoria el “Todos juntos” de Los Jaivas. No obstante, no se deja de mencionar que el certamen de ese año fue bastante mediocre en comparación con lo que se venía haciendo, pero era entendible pensando en la crisis económica por la que atravesaba el país.

Pero la situación dejo a muchos contentos, principalmente por la oportunidad que se les otorgó a los artistas chilenos para mostrarse. En las fotos principales del artículo se muestra a los españoles por un lado de la página y a Zalo Reyes levantando una gaviota por la otra, con el objetivo de mostrar lo dividido que estuvo este evento entre lo “local” y “extranjero”.

En un espacio más reducido de la nota, también se colocaron fotos de Miguel “ El Negro” Piñera tocando su guitarra, la alcaldesa de Viña en ese momento Eugenia Garrido y otra con el intenso control que se realizó en las afueras del recinto, donde la periodista dice que los efectivos de seguridad se preocuparon de revisar todo al interior de los bolsos, cosa de no encontrar huevos duros o explosivos.

En general, la crisis económica le pasó la cuenta al Festival de 1983 en cuanto a su calidad, pero también fue bueno en el sentido que fue una vitrina para los artistas chilenos. El gobierno se mostró preocupado debido a que se empezaban a abrir las puertas a cantantes que no eran directos simpatizantes de su gobierno, como fue el caso de Los Jaivas.

Sin embargo, en esta ocasión el certamen musical no fue un distractor para la población como lo fue en años anterior debido a lo que estaba ocurriendo a nivel país, ya que igualmente se organizaron muchas protestas y manifestaciones sociales contra Pinochet por el mal momento financiero.

El país lentamente se volvería a levantar, pero esta crisis abrió una herida en los recuerdos de la gente, que poco a poco empezaron a expresar su descontento con el antes temido Pinochet. Los shows musicales y otros eventos masivos ya no eran tan atractivos para esa época porque todos estaban preocupados de salvarse de la caída económica.

Los Festivales que se realizaron hasta antes del término de la dictadura no volvieron a ser tan buenos en su calidad como el de 1981, pero eso ya no importaba, ya que la población se preparaba para vivir uno de los momentos más importantes de la historia de Chile: el NO colectivo que despidió a Pinochet y sus socios.

Contexto Político social-económico de 1983 

La crisis económica que explotó durante el año anterior, en 1983 afectó principalmente a los pobres, quienes a mediados de ese período el 10,9% de la población económicamente activa trabajaba en el Programa de Empleo Mínimo (PEM)  y ganaba mensualmente 2000 pesos, cifra equivalente a 1.3 kilos de pan durante la época.

El gobierno intervino en las principales instituciones financieras en los primeros meses de 1983 para oficializar la renegociación formal de la deuda externa que mantenía hasta entonces el país.

El Producto Geográfico Bruto, equivalente al actual Producto Interno Bruto, estaba un 15% más bajo durante este año en comparación con 1981, mientras que la deuda externa neta alcanzaba 4,0 veces el valor de las exportaciones de bienes y servicios.

La operación del Gobierno de mediar en las financieras afectó a los bancos Chile, Santiago, Colocadora Nacional de Valores, Concepción, Internacional, BHC y Unido de Fomento.

Frente a la nula efectividad de las medidas gubernamentales, más el alto desconecto ciudadano se realiza un cambio de gabinete en carteras como Economía, Hacienda, Educación,  Relaciones Exteriores, Justicia y la Secretaría General de Gobierno.

El ahorro interno equivalía a un 13% del PGB al caer drásticamente el consumo. El peso se devaluó hasta tal punto que se generaron una serie de protestas ciudadanas en contra de las políticas financieras que llevaba hasta entonces el gobierno de Pinochet.  El desconecto se hacía sentir más fuerte que nunca en la población.

El fortalecimiento sindical ayudó a la explotación de las manifestaciones, frente a las cuales el gobierno actúo con violencia y represión. El asesinato del dirigente Tucapel Jiménez durante los disturbios acrecentó la lucha obrera en las calles. Se convocó a paro nacional un día 11 de mayo, esa noche los automóviles tocaron sus bocinas, mientras en las calles se producía un estruendoso cacerolazo.

El 14 de junio la Confederación de Trabajadores convoca a una segunda jornada de protesta en ciudades como Santiago, Valparaíso y Viña del Mar. La manifestación se repite el 12 de julio.

Incidentes y amplia respuesta popular en la jornada de protesta nacional en Chile.

El 10 de agosto ocurre el segundo cambio de gabinete en lo que va del año. Esta vez los cambios afectan a los ministerios de Economía, Trabajo, Salud, Vivienda, la Secretaría General de Gobierno y Transportes y Telecomunicaciones. Durante los días siguientes, 11 y 12, una nueva manifestación ocurre en las calles donde mueren 27 personas.

El éxito de las manifestaciones se opacó por los grupos extremistas de ambos bandos con actos como el asesinato del Intendente de Santiago, General Carlos Urzúa, el 30 de agosto a manos del MIR. Pinochet intentó reaccionar persiguiendo políticamente a los dirigentes a cargo, lo cual no le resultó debido a la resolución de la Corte Suprema de que éstas no eran ilegales.

Fue aun año de tensión, conflicto, violencia y represión que culminó con el acto que marcaría la puesta en marcha del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, brazo armado del Partido Comunista: un apagón a nivel nacional el 14 de diciembre de 1983.

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